jueves, 30 de mayo de 2013

Nuestro gran error, "mi" gran error

























El otro día el mayor volvió a tener una "crisis". Llamo a esto cuando explota ya. Él es bastante tranquilo y de los que lo van guardando dentro y el domingo que, además estaba cansado, estalló contra el mundo, contra la vida, el insti, el trabajo, la sociedad, algunos profesores y...en fin eso, la vida en general.

La verdad que no es una sensación nada agradable ver que tu hijo "siente" todas esas cosas, intentas hablar con él y hacerle entender y, yo creo que, incluso sufre más porque lo entiende pero por supuesto no le gusta. Claro que a nosotros tampoco nos gusta ¿a quién le gustan las injusticias?

Afortunadamente hasta ahora, creo que lo vamos llevando de la mejor manera que podemos, aunque a veces he de confesar que nos preocupa, pero pensaremos sólo en el pasito a paso.

Cuando ocurren estas cosas uno piensa en la parte de culpa que puede tener, por desgracia han tenido que vivir la situación de nuestro país en carne propia, y no nos quejamos que hay circunstancias mucho peores, pero el ver como la gente preparada y que ha estudiado está sin trabajo y sin perspectivas del futuro que pueden merecer les afecta, les hace pensar para qué sirve todo, el ver como sus padres buscaban trabajo sin encontrar ninguna oportunidad lo han sufrido como algo por lo que "¿para qué merece la pena luchar? ¿para pasarse la vida como una mierda? ¿para que los pelotas y enchufados sin hacer nada lo consigan todo y los demás aquí como unos pringaos? ¿para qué merece la pena vivir así?" Sé que es duro, y ojalá no tuvieran que haber conocido todo esto, los niños son los que menos deberían sufrir las consecuencias de estas crisis, pero hemos intentado que vea la parte "positiva", el cómo sus padres a pesar de todo, de lágrimas, nervios, estrés han seguido como han podido, el ver como nos ha servido para conocer la gente que está a nuestro lado, las sorpresas de las personas que nos han ayudado y las que han "desaparecido"...Nosotros no tenemos la culpa de lo vivido, esa fase de sentirse culpable ya la hemos pasado y sé que al final ha servido para aprender todos un poquito más, aunque también es verdad, que ojalá no hubiéramos tenido que aprender esa lección...
Pero a lo que iba que me voy del tema, todas esas lágrimas de mi hijo me hicieron pensar y creo que apareció uno de los grandes errores que estamos cometiendo como padres desde que les diagnosticaron como niños de Altas Capacidades, y también lo cometen los profesores y demás.

Cuando un niño saca buenas notas, se porta bien, etc todo el mundo le da la enhorabuena, le aplaude, se siente orgulloso de él o ella ¿cierto verdad? Es lo que se llama el refuerzo positivo, ese con el que consigues mucho más que con cualquier castigo ( refuerzo negativo) Bien, pues cuando un niño es declarado de Altas Capacidades...se acabó el refuerzo positivo, esas buenas notas no se celebran, se pide más "¿Un 9??? Tú eres de 10, puedes sacarlo perfectamente. Hay que esforzarse más" Si alguien realiza un "buen" trabajo, a ellos se les exige perfecto (y la perfección no existe). Esto incluso viene en los informes de diagnostico, "exigirles lo mismo que a los demás pero mejor" ¿por qué??? De este modo hemos acabado con los refuerzos positivos y por tanto con la motivación. Ellos mismos se dan cuenta de que a otros les "aplauden" logros menores y a ellos ya nada, aunque se hayan esforzado, porque no está perfecto, porque ellos pueden más, porque son superdotados, mentes geniales y estupendas que podrán hacer en el futuro cosas que otros nunca podríamos ni imaginar ¿de verdad? ¿lo creéis así?? Yo pienso que podría ser, pero de este modo lo veo difícil.
Yo soy la primera que les exijo, la primera que se queja y les pide más y también he sido la primera que ya he tenido que pedirles perdón. He tenido que decirles que estoy orgullosa de ellos como son y que aprecio todo lo bueno que hacen que es mucho, que a veces exijo lo que creo justo, porque tampoco es cuestión de que "se dejen" y hagan lo que les de la gana, intento que vean que la ganancia será para ellos, que disfruten en la medida de lo posible, pero está claro que muchas de las clases siguen siendo aburridas para ellos.

Tenía un profe que era al revés de los demás, aquel que os contaba que lo tenía super motivado. Ese profe llegaba a clase y decía a sus alumnos:
"Si a alguien no le interesa mi clase puede irse o sentarse al fondo y no hacer caso pero tampoco molestar" Y los que querían atender, que además eran mayoría, no perdían ni un momento de motivación con él. Me diréis ya, pero eso no es justo...está dejando de lado a otros alumnos...¿sí??? ¿de verdad??? Eso pasa cada día con los nuestros, así que perdón por la suerte que tuvieron en ese momento, mi hijo y sus compañeros que ahora que se lo han cambiado lo echan de menos.

Con todo esto quiero decir que no deberíamos olvidar que sí, que tienen unas capacidades diferentes, pero siguen siendo niños y, que lo importante en estos momentos, es su "profunda" manera de sentir, que algo que puedes decir con toda la buena intención del mundo les puede hacer hundirse en el más hondo pesimismo e incluso deprimirles y el más mínimo halago les llena de vida, como cuando el otro día el peque salió todo feliz y sorprendido diciéndome: "Mamáaaaaaaaa, que hoy el profe de educación física me ha dado la enhorabuena". No veas que respiro, porque además sé que ha tenido que portarse muuuuuuuuuuy bien para ello ;)

9 comentarios:

  1. Me identifico mucho con lo que comentas. Ahora mi hija la mayor tiene 9 años y desde hace como 2 años ya la siento como adolescente. Quejandose por todo, todo le molesta, todo quiere que sea como ella quiere, siempre molesta o insatisfecha. Ciertamente no todo el tiempo es asi, por que la mayor parte del tiempo es una niña amable, cariñosa, respetuosa y alegre, pero hay muchos otros momentos en que su temeperamanto cambia radicalmente y todo le parece mal o tiende a ser fatalista.. A veces no se ni que contestarle, a veces simplemente me deja sin palabras estupefacta ante su forma de pensar y ver la vida, con una claridad como la de un adulto pero con sentimientos demasiado fuertes.

    Y tienes razón! les exigimos más por que sabemos lo que son capaces de dar. A veces queremos que rindan igual en todo. Aveces hacen algo y me doy cuenta que no lo celebro y de pronto me doy cuenta y pienso ¿lo celebraría si no supiera que tienen altas capacidades?.. Es lo malo de conocer el c.i. de tu hijo, pero como padres debemos aprender a verlos integralmente, como humanos super complejos, llenos de fortalezas y debilidades, y esforzarnos por hacer que ellos se vean a sí mismos como tales y se acepten como tales.

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    1. Yo creo que en la adolescencia, que como dices pueden vivirla de modo adelantado estos niños, los sentimientos de todos en general son más intensos, pero en ellos son mucho más aún. Se sienten "personas del mundo" ya y les preocupan cosas que yo creo que no deberían preocuparles todavía. Siento que muchos como ellos podrían cambiar el mundo en el sentido de como lo perciben y lo ven, les gusta lo justo, lo bueno, lo correcto....odian que se discrimine a nadie, que no se les valore a ellos o a cualquier otro que ellos creen que se lo merece...no sé. Para nosotros como padres es difícil, pero creo que también tenemos la suerte de que estén para enseñarnos el mundo desde "su ventana", tan igual, tan diferente, pero tan de verdad.
      Un abrazo Diana :)

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  2. Yo también me identifico con esa situación. La he vivido tal cual. Tu hijo te hace las grandes preguntas (o mejor dicho, se las hace a si mismo): ¿por qué? ¿para qué? ¿qué sentido tiene todo esto?, y tu lo único que puedes hacer es intentar llevarle por el camino de la razón.

    Es frustrante y, lo peor de todo, es ver lo que sufre y lo poco que puedes hacer. O por lo menos eso me parece a mí, que es poco.

    En cuanto a lo del nivel de exigencia, a veces no sé cómo hacerlo. Hay momentos en los que pienso que no debo presionarle, pero hay otros en las que me digo "si le dejo que se relaje podría volverse vago".

    Saludos

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    1. Eso mismo José. Es muy difícil encontrar ese punto medio de exigencia por su alta sensibilidad. Gracias por tu comentario.

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  3. Bien, parece que ahora es más importante comprender que exigir. Cada uno tiene su propio perfil personal y su mundo interior. Si conocemos estos detalles a través de una evaluación psicopedagogica debería ser más fácil. En mi caso no exijo a mis niñas, sin caer en la dejadez claro, pero hay que entender que cuándo que cuando te aburre lo que haces es difícil dar el máximo. En mi niñez no tuve esa presión, mi familia no podía imaginar mi capacidad dentro de una familia obrera, tampoco tuve orientacion en mis estudios. En fin hay que aprender de los errores.

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    1. Me ha gustado lo que dices de que cuando algo te aburre es difícil dar el máximo. Estoy contigo en que hay que aprender de los errores o, al menos intentarlo, pero seguramente todavía nos equivocaremos muchas veces tristemente. Un saludo y gracias por tu comentario Jorge

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  4. Le voy a dar a leer esta entrada a mi hijo el adolescento, identificados al cien por cien. El niño pasó diagnósito y seguimos recomendaciones que, a día de hoy, no han sido todo lo acertadas que creímos. Nos aconsejaron hacer diagnóstico "oficial" en el cole y que el asuntillo constase en su expediente. Ha sido un error, le pasan exactamente las cosas que describes, tiene que ser de diez, hacer todo perfecto...Y tiene una frustración tremenda.

    Creo incluso que voy a imprimir tu artículo (haciendo mención a la fuente, of course) y repartirlo entre sus profes para el próximo curso escolar.

    *Y tenemos un problemilla organizativo, cualquier sugerencia, enlace, dirección, libro sería bienvenido. Gracias.

    rosalamanecer@hotmail.com

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    1. La verdad que este artículo fue un "darme cuenta de repente" y le gustó a mucha gente por lo mismo. Somos nosotros los primeros que estamos equivocados y pensamos que las Altas Capacidades son todos esos mitos que intentamos derribar pero que tenemos metidos en nuestras cabezas inevitablemente.
      Como dije en otro de los que escribí, cuando sabes que tu hijo puede aprender tantas cosas y tan rápido piensas ¡Qué genial!! ¡Qué aproveche su capacidad, qué disfrute, que aprenda!!!...Quizá eso es lo que tenemos que enseñarles, a disfrutar aprendiendo lo que les gusta. Lo demás, son obligaciones que todos tenemos y que muchas veces no nos gustan, pero ojalá algún día sirvan para dedicarnos a disfrutar de verdad con lo que realmente adoramos.
      Libros tengo alguno por aquí también, en la sección "Libros" (evidente ¿no? glups)
      Enlaces, aquí a la derecha te salen varios blogs diferentes que te pueden resultar interesantes y otros para darte ideas con juegos, manualidades y otras cosas para hacer con tus hijos.
      En otras ocasiones he recomendado un grupo de facebook y una página con montones de actividades, te enviaré los enlaces por allí.
      Y mi correo creo que te sale, o debería, en mi perfil...también aquí a la derecha ;)

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  5. Una herramienta que poseen las especies sobre todo las más evolucionadas, es la capacidad de mimetizarse con el ambiente para así pasar desapercibidos,lo que aporta simuultaneamente dos ventajas, evitar convertirse en presa, y cazar con eficacia, en el entorno humano la situación no varía mucho en sus aspectos primales en relación a la naturaleza salvaje, de ahí que esa preciosa herramienta del mimetismo sigue funcionando, aquí ya no es tan necesario el camuflaje de la forma, sino del intelecto, lo vemos a diario y la mayoría de las veces es ejecutado en forma inconsiente, como cuando damos el visto bueno a algo que ya previamente aceptaron colegas afines, que se obtiene acepatación social, y esto es muy importante, los que son afines a consumir productos de acpetación social como alcohol tambien demuestran en promedio mayor inteligencia.
    La inteligencia evidenciada puede ser un serio problema, a no ser que en realidad sea extrema, la razón es que las inteligenicas poco diferentciadas se enfrentaran directamente a los colegas o compañeros que creen que pueden competirle eficazmente, pero no suele suceder cuando es claro que la diferencia es muy grande.
    El mayor peligro de evidenciar las capacidades no es el de los compañeros, lo es del sistema y los superiores, una persona puede subir su nivel hasta ciertos limites,se l pedirá más trabajo de parte de los que creen que están a salvo de los excesos, les pediran que se distraigan de clases para poder disfrutar en tal o cual ocasión de su talento,o peor se les puede tener como el blanco a vencer.

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