domingo, 27 de diciembre de 2015

Los Reyes Magos son verdad

Hoy quiero compartir con vosotros una carta que me regalaron una vez para contar a los más pequeños la "verdad" sobre los Reyes Magos pero sin que pierdan por ello la ilusión. En realidad creo que tiene algo de cierto porque, una vez somos adultos, queremos que nuestros pequeños sueñen con ese momento por lo que, realmente somos un poco esos....bueno, mejor os dejo la historia pero antes deciros que, si la contáis, podéis cambiar el nombre de la protagonista por el de vuestro niño o niña para que así la sienta más cercana ;)


Los Reyes Magos son verdad

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escuchar como
todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio,
cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papá?

- Sí, hija, cuéntame.

- Oye, quiero... que me digas la verdad.

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.

- Es que... -titubeó Lucía

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Lucía se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el
origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como
el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Lucía le obligó a volver la mirada hacia la niña y
tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen
porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis
engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen
-respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Lucía

- Entonces no lo entiendo papá.

- Siéntate, hijita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya
ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras
señalaba con la mano el asiento a su lado.

Lucía se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le
sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser
la verdadera historia de los Reyes Magos:

"Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una
gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en
prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz
que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos
los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer.
No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay
en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros
con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos
magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo
entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su
deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy
atento, sonrió y su voz se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy
a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para
poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh! necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño,
que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no
podemos tener tantos pajes. No existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos
pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes
Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer
mucho a los niños?.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más
entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los
conozca mejor que sus propios padres?


Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el Niño
Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes
Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, Yo ordeno
que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en
vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte, regalen a sus
hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean
pequeños la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes
Magos, pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto
los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las
Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y
recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices."


Cuando el padre de Lucía hubo terminado de contar esta historia, la niña se
levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me
queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano
mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que
viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos
contemplaban la escena tremendamente satisfechos.




viernes, 25 de diciembre de 2015

Felices Fiestas


Para estas fechas los momentos más tiernos y alegres con vuestros seres queridos y, para el Año Nuevo, lo mejor de lo mejor de lo mejor. ¡FELICES FIESTAS! 

Emoticono kiki

lunes, 21 de diciembre de 2015

Elsa Punset y los #GrandesProfes

La Fundación ATRESMEDIA vuelve a organizar el evento "#GrandesPofes" el próximo 16 de enero en Madrid y convoca en su web los premios Grandes Profes, Grandes Iniciativas"dirigidos a impulsar la calidad educativa mediante la difusión y el reconocimiento de iniciativas inspiradoras, innovadoras y de gran impacto, llevadas a cabo por profesores o centros educativos y que tengan como objetivo la mejora de los procesos escolares y los resultados educativos de los alumnos."
Al encontrarme la información tuve la oportunidad de escuchar a Elsa Punset, en su charla del encuentro de principios de este año y creo que os resultará muy interesante.
En ella habla del poder de influencia de los profes en los niños, habla de como las expectativas que los maestros tienen sobre el niño, como él siente que le valoran, va a potenciar o debilitar su capacidad de autoestima y de motivación. 
Pone el ejemplo de Benjamin Zander:
"Te pongo un sobresaliente a principio de curso. Y ahora escribe una carta donde expliques qué vas a hacer para ser esa versión sobresaliente de ti mismo. ¡Y enamórate de esa persona!"

Dice que el afecto de los demás dispara nuestra capacidad de superar obstáculos, "los demás nos dan alas".
También habla de que tenemos que enseñar a nuestros niños a poner nombre a sus emociones porque "no podemos transformar nada que no podamos comprender primero" (esta frase es para anotarla, la pregunta es ¿cómo conseguir que entiendan las altas capacidades de una vez?)
Además de todo esto, durante su charla explica con ejemplos muy visuales, cómo son los niños de hoy en día:

                                                                1. Niños digitales
                                                                2. Niños emocionales
                                                                3. Niños entrenables

Entrenemos a los niños en todas las facetas de su inteligencia para que ellos, a su vez, puedan poner un poco más de cordura y ternura en este mundo. 
No os la perdáis y para los posibles interesados entrad en la web de atresmedia para más información sobre el evento del 2016.



domingo, 20 de diciembre de 2015

Os deseo muchos sobresalientes


Esta semana llegará la Navidad y con ella las notas del primer trimestre así que mi deseo para "algunos" papás y mamás, y sobre todo para sus hijos son unas del estilo a las de la imagen.

No lo digo de broma, quizá tampoco me importase que los míos las trajeran así pero sé que sólo se parecerán un poco y total, como he dicho muchas veces, no es ese mi gran sueño.

¿A qué viene esto? Pues os cuento algo que os prometí hace un tiempo pero no había hecho pensando que quizá eran cosas mías.

Resulta que mi hijo mayor este trimestre y en 4º de la ESO nos sorprendió a todos con un 10 (voy a remarcarlo un poco que me hace ilusión, jajajaja) en un examen de matemáticas. Por supuesto vino todo ilusionado a contárnoslo porque no sacaba uno desde primaria y tampoco se lo esperaba porque sacar una nota de estas en secundaria tiene que ver con otras cosas de las que hoy no voy a hablar. El caso es que le dimos la enhorabuena y le repetí mi famosa frasecita:


 "¿Ves como no pasa nada? Muy bien, me alegro un montón"

Pero resulta que sorprendentemente sí pasó algo. Me pasó a mi para más datos. Teníamos la primera reunión de padres con el tutor y al terminar, uno de los papás, uno que conocía porque su hijo había sido compañero del mío durante todo Infantil y toda Primaria, y además sacaba muy buenas notas, uno que sabía la "historia" de mi hijo por haber sido compañeros y porque asistió incluso a alguna de las charlas de la asociación, se acercó a mi para preguntarme:

-"Tu hijo iba a alguna extraescolar de matemáticas o algo ¿verdad?"
-" Noo...¿qué lo dices por el 10 del examen? (había sido esos días y las notas las dicen en clase) Coincidió y estamos muy contentos pero ¿sabes qué le dice su hermano? Ahora ya sólo puedes sacar peor nota así que..."

O sea, que en principio no me lo tomé mal, fue después al pensarlo. 
Al llegar a casa le pregunté a mi hijo si su compañero le había dicho algo porque me había sorprendido el comentario de su padre y me dijo que no, que no había problema entre ellos, que su compañero había sacado menos pero no pasaba nada, así que ahí quedó la cosa.

Han hecho más exámenes después y empezó la..."¿competitividad?"...seguramente esa es la palabra. Al mío no se le ocurrió otra cosa que empezar a estudiar algo este curso (esperemos que siga así claro) y sacó alguna vez más, notas más altas que el compañero en cuestión en algún examen y ahí el otro chico ya empezó a "mosquearse". El mío llegó a casa diciéndome que, al parecer sí que se enfadaba cuando sacaba más y se alegraba cuando el mío sacaba menos. ¡Alucinante a estas alturas!

Creo que puedo decir que "afortunadamente" he intentado enseñar a mis hijos lo que yo considero importante, que por supuesto no tiene por qué ser lo correcto. Entiendo que esos padres quieran lo mejor para su hijo como yo lo quiero para el mío, sólo que lo hacemos de manera diferente. En mi opinión personal (repito: opinión personal) creo que ese niño nunca podrá sentirse realmente satisfecho consigo mismo porque, como tantas veces he dicho a los míos, siempre habrá alguien, en algún momento, en algún lugar, que sea mejor que tú en alguna cosa...siempre hay algo que aprender... Intento que, aunque a veces pienso incluso que puedo equivocarme por como está el mundo, que mis hijos sean críticos, que formen su propia opinión y que entiendan que para conseguir unas cosas son necesarias otras, determinados pasos...en esto quizá esos padres y yo somos iguales pero ellos exigen más. Si quieres estudiar una determinada carrera necesitarás una determinada nota para poder acceder, con lo cual, tendrás que estudiar e intentar sacar las mejores calificaciones, hay que esforzarse e intentar dar lo mejor de uno mismo...no ser mejor o peor que otros. ¡Cuántas veces he tenido que convencerlos de que no tienen que ser peor que los demás para que ahora me vengan con estas!! 
Por eso, por esta razón, es por lo que os deseo a todos los papás que insistís en que vuestros hijos sean los "más mejores del mundo mundial" que os traigan esas notas esta semana. Pero sobre todo se lo deseo a vuestros hijos por la presión que tienen que soportar. He visto llorar desconsolados a niños y jóvenes por sacar un 9 o un 8 y medio por la presión de padres así. Lo siento, yo no quiero eso para mis hijos aunque tampoco quiero decirles que saquen menos y si esta vez vienen dieces, o sobresalientes, se llevarán su enhorabuena y les pediré que intenten mejorar todos los bienes, notables o incluso suficientes que puedan traer...y cruzo los dedos porque de momento al menos parece que no entramos en las estadísticas de fracaso escolar aunque sí algo en las de bajo rendimiento.


viernes, 4 de diciembre de 2015

El lado bueno de las ETIQUETAS


Esta vez voy a escribir por tantas personas que han escuchado una frase muuuuy famosa, quizá demasiado: "¡No lo etiquetes!"

Probablemente existirán mamás que querrán el "título" de Alta Capacidad para sus hijos, no voy a decir que no porque no vamos a generalizar, pero vamos a ponernos en un caso de esos que tanto gustan y que llamaremos "NORMAL", de una mamá que lo único que quiere es saber qué pasa con su hijo para poder ayudarle, entenderle y estar atenta a los problemas que puedan venir si es que no han llegado ya, cosa más habitual todavía en ese "caso normal" (que de hipotético tiene poco)

En más de una ocasión he dicho que es muy difícil para una madre decirle al maestro o maestra de su peque que el niño se aburre en clase, y cuando llega ese caso, lo "normal" también puede ser que haya habido auténticas luchas en casa para llevar a ese niño al cole, y cuando digo auténticas luchas hablo de verdad, de hecho, a mi hijo lo he sacado en calzoncillos de casa cuando iba a infantil para llevarlo al cole (no a la calle pero sí al coche que estaba en la cochera y ahí se ha vestido cuando ha visto que arrancaba y salíamos). En mi caso, aun con todo eso, la maestra no llegó a saber de esas batallitas, es más, en aquel momento ya quería el orientador hacerle las pruebas porque su hermano había sido identificado y era yo la que le pedía que esperase. ¿Quién le puso la etiqueta??? Responderé más tarde porque primero quiero poner otro ejemplo.

Hace unos años mucho de los niños y niñas que usaban gafas eran llamados "gafotas" o "cuatro ojos" ¿no es cierto? ¿Y....?? ¿Algún padre recibió como respuesta ante los "posibles" poblemas de visión de su hijo algo así como:

- Es pronto aún, yo te aconsejaría esperar por si se le pasa. Además luego vienen los problemas porque le etiquetan y en lugar de solucionarlo será peor


Sorprende la respuesta y nadie la esperaría ¿verdad? Vamos, a nadie se le ocurriría decirle eso a otra persona. A la menor duda iríamos o nos enviarían al especialista para salir de dudas y, una vez allí, identificarían si hay o no problema de visión y, en caso de que lo hubiera, se vería qué tipo de problema es (miopía, astigmatismo, etc...) para darle la solución más adecuada. Es decir, no a todos los niños que necesitan gafas les sirven las mismas.
Pongámonos en una situación más grave y adulta y conste que sé de lo que hablo porque he visto muy de cerca casos así. Imagina que empiezas a sentirte mal, decaído, cansado, deprimido y vas al médico, aquí tienes un poco de suerte porque vas tú solito. TE ESCUCHAN (lo pongo en mayúsculas porque aunque son pocos los casos alguno se da en que ni siquiera le escuchan con lo que luego se preguntan por qué esos padres no confían en el maestro/a) y, en principio te diagnostican depresión. Pasa un tiempo y, aunque te han puesto un tratamiento, tú sigues encontrándote mal pero, como las depresiones no se pasan de un día para otro ESPERAS un poco más...pero aquello no se soluciona y un día, quizá por urgencia, descubres que en realidad lo que tenías era cáncer. Quizá hayas tenido la suerte de llegar a tiempo...o quizá sea tarde para tomar las posibles soluciones.

Y me diréis: "Es que ¡vaya ejemplos! Yo creo que te has pasado un poco ¿no?" Un amigo me dice que es que soy un poco "hardcore", la "coacher hardcore" me llamó, y podéis tomarlo así si queréis y sobre todo si sirve para que alguien más reaccione.

Seguramente muchos profes de secundaria habrán visto los problemas de los niños de Altas Capacidades en el instituto, algunos quizá no han querido verlos pero otros me lo han dicho directamente, incluso hubo alguno que me decía que los padres no deberíamos estar solos en esta lucha y que no la dejáramos ( a ellos les pediría ayuda porque esto es muy cansado solo para los padres que tienen que batallar como pueden con sus hijos, con el sistema, con los profes, con otros padres, con la familia....) y una posible, yo pienso que la mejor manera de ayudar a esos niños es sabiendo desde lo más pronto posible qué les pasa y qué necesitan. Quizá no necesiten más, simplemente que estemos atentos, que les ayudemos a creer en ellos, pero no es lo mismo "obligar" a estudiar a un niño que no quiere hacerlo o no puede porque necesita más horas que hacerlo con uno que lo aprende al vuelo pero no sabe estudiar cuando lo necesita (TODOS ACABAN NECESITANDO ESTUDIAR, INCLUIDOS LOS SUPERDOTADOS) Lo pongo entre paréntesis y en mayúsculas, sé que es poco lógico pero sé que a muchos les costará creerlo y parece que habré acabado de descubrir la pólvora, en fin...

Con todo esto ¿qué hay de malo por querer saber qué pasa con nuestros niños? Al fin y al cabo, según las estadísticas más altas, sólo serían un 15% ¿Qué hay de malo en querer estar preparado antes de que los problemas puedan llegar o ser más graves?

No se trata de poner etiquetas como tantos dicen, se trata de poner un nombre a una diferencia que está ahí, guste o no, asuste o no, una diferencia que quizá no entienda esa persona que habla de etiquetar. Nadie duda en etiquetar de superdotado a un niño que destaca exageradamente en algún aspecto y la palabra tabú "superdotado" sale automáticamente y sin problema de las bocas de todo el mundo y eso, eso es en realidad la etiqueta ¿sabes por qué? Porque precisamente los superdotados no son solamente esos niños y niñas y, tooooooooodos los demás que existen, que se ocultan, que se esconden y disimulan porque sufren y no son como esos que todo el mundo llama "superdotados" no pueden ser etiquetados así por lo que puedan decir los demás. Eso no ayuda a nadie. Nadie tiene que ocultar sus capacidades, su personalidad, sus defectos ni sus virtudes y con ese comentario, ya estamos diciendo a esa madre que se avergüence y oculte la realidad de su hijo o hija.

Por eso yo me quedo con la parte positiva de las etiquetas, que sirven para "Iniciar un adecuado tratamiento en apoyo al niño, para dar la atención y soporte necesario y para evitar riesgos" y me tomaría la parte negativa como una alerta a evitar porque cuando los niños se están formando necesitan creer en ellos....que luego ya veis lo que pasa con los adultos.




miércoles, 18 de noviembre de 2015

Videoconferencia II Encuentro Nacional de Aptitudes Sobresalientes. México


El pasado invierno contactó conmigo desde México Cielito Elizalde para proponerme participar a través de videoconferencia en el II Encuentro Nacional de Aptitudes Sobresalientes que celebrarían en México en el mes de noviembre. Al principio, además de sentirme halagada por supuesto, pensé ¿qué puedo decir yo? Pero ella amablemente me convenció contándome que serían un grupo de familias y simplemente tenía que contar lo que suelo escribir. 
El año anterior habían empezado "Abriendo espacio para el desarrollo de las aptitudes sobresalientes" y este año su idea era continuar con el "paso a paso", así que no hablaríamos de como detectar a los niños de Altas Capacidades (allí Aptitudes Sobresalientes) sino del paso a paso o el día a día y, como madre, intenté aportar mi "semilla" una vez más. 

El vídeo se compartió en su página de facebook después del encuentro (el 10 de noviembre) y ya cuenta con 685 reproducciones, lo que no deja de sorprenderme porque son 20 minutos lo que dura y normalmente solemos ver más los cortitos así que quiero pensar que ha servido para mi objetivo principal que era invitar a la reflexión.



Sé que algunas personas no seguís las redes sociales así que he decidido subirlo a youtube por si alguien quiere verlo y ¿por qué no? Porque me ha hecho ilusión mi primera videoconferencia y así podré tenerla en mi blog ya que forma parte de toda esta historia también ¿no?


Esta vez no escribo más porque bastante estaréis por aquí si os decidís a ver el vídeo y sino, otro día os cuento otra cosita porque sigo sorprendiéndome todavía con algunas cosas aunque creo que por fin, he empezado a tomármelo de otra manera. 

Aprovecho a enviar un saludo a México y a todos los/las que me estáis mostrando tanto apoyo desde allí. GRACIAS ;)





domingo, 8 de noviembre de 2015

Los hombres se educan entre sí

Imagen tomada de internet

Hace unos días compartí en el facebook de este blog un artículo que hablaba sobre
(podéis leerlo pinchando sobre la frase y se os abrirá en una ventana nueva)

En principio no le di importancia, o no me lo tomé como un ataque a los maestros, pero uno de los seguidores con su comentario me hizo releerlo y reflexionar. Al igual que él, no pienso que "la culpa de todo sea de los profesores", pero sí es cierto algunas de las cosas que dice el artículo como que falta formación.

Según José Antonio Marina, encargado de elaborar el Libro Blanco sobre la profesión docente,
  "En España nuestros profesores están desprestigiados, viven aislados y han perdido la pasión por su trabajo, mientras fallan la selección y la formación y falta de liderazgo en los directores" 

La pregunta podría ser quién tiene prestigio hoy en nuestro país y quién no ha perdido la pasión, en cualquier profesión, porque según están las cosas creo que no abundarán las personas motivadas y felices con sus trabajos. Pero hablamos de educación y, como bien decía ese lector:
  "La calidad educativa es un reflejo de la cultura de un país y en este de eso hay más bien poquito, empezando por los que mandan."

No creo que "los incentivos económicos" sirvan para que mejore la calidad educativa de nuestro país, todo se basa en el dinero y quieren que esto también ¿así pretendemos conseguir mejor educación? .
Habla de "secretismo en el aula" por lo que los maestros no pueden ver lo que hacen otros compañeros...En esto también diría que jamás se supo tanto del trabajo de otros maestros. Muchos comparten sus tareas, sus actividades, sus clases en blogs, webs, internet, incluso hay casos (pocos es verdad, pero los hay) en que los padres pueden ver vía online a sus peques en clase, así que ¿secretismo?. Quizá el lector tenía más razón y más de uno debería pasar por las aulas.

Es cierto que están desprestigiados, algunos no vamos a negar que porque lo merecen, pero todavía no he escuchado una mala palabra de esos maestros que se preocupan, que intentan lo mejor y que, luchando contra todos en muchos casos, contra padres y compañeros, consiguen lo más importante, que sus alumnos aprendan, se sientan bien y de este modo saquen lo mejor de sí mismos y además logran compañerismo y cooperativismo entre sus alumnos.

El profesor siempre ha estado desprestigiado (hace años era en ocasiones respeto hacia los buenos y miedo hacia los que se basaban en aquello de "la letra con sangre entra") porque los padres y la sociedad solo han pensado en sus vacaciones pero, como ya dije en alguna otra ocasión, muchos papás y otros personajes, deberían entrar en un aula, pongamos de 25 niños, de 3 añitos (algunos 2) y a ver como consiguen mantenerlos durante 5 horas "entretenidos" como ellos dicen, "jugando" que, para los que no lo sepan es la mejor manera de aprender, enseñándoles "4 cositas", descubriendo las necesidades de cada uno de ellos, teniendo que "contar las veces que tosió mi hijo" (recuerdo que hay 25 en clase) limpiando mocos, vómitos, caquitas, abrochando botones y todo mientras los otros que están clase se comportan, no se aburren.....Y pongo el ejemplo de infantil con toda la intención porque estos maestros, quizá en ocasiones más preparados todavía que los demás, son los más desprestigiados aún. Y también podríamos hablar de las horas que se pasan en casa preparando esas clases, porque esas 5 horas de CADA día no son improvisadas y hay mucho que hacer.

No podemos pedir que padres y maestros eduquen para un mundo mejor si, nuestros niños incluídos están viendo como funciona esta sociedad. ¿Por qué se deprimen niños con ¡11años!!!? ¿Por que los padres están desesperados en muchas ocasiones? ¿Por que los profes están cansados, hartos y desmotivados? ¿Por qué están, estamos todos aburridos? 

1º. Falta conciliación laboral, padres que no pueden estar porque esta sociedad nos ha creado necesidades de mentira (algunos dirán que nos las hemos creado, y quizá tenga razón porque somos tan tontos de pensar en aquello de "cómo él lo hace", "cómo él lo tiene"...Ahora con la crísis, lo bueno para algunos es que nos hemos dado cuenta de cuantas cosas no son realmente necesarias y como da igual que otro lo tenga o lo haga porque tú no puedes, ya no tienes problema). Otras veces el exceso de presión. Nuestros padres y abuelos no se pasaron 20, 25, 30 o más años para pagar esos "hogares dignos" a los que todos tenemos derecho según la constitución.

2º Falta creer los unos en los otros. Nadie confía en nadie por esta competitividad en la que educaron antes. Deberíamos fijarnos en lo que se falló e intentar mejorarlo. No buscar culpables sino soluciones, pero soluciones eficaces en las que se escuche a los implicados. Y sí, habrá desacuerdos, pero ellos, nosotros porque los padres también, somos los que deberíamos ser escuchados porque la educación es más que la política y no tendría que ver en absoluto con ella, porque de una buena educación surgirán los políticos de mañana, los que nos gobernarán, y está visto que la educación que recibieron los que están ahí también fue bastante equivocada.

3º Falta conocer, escuchar y atender a los niños. Creer en ellos porque no son animalitos de compañía ni pequeños ignorantes. Están en el mundo observando todo, observándonos a nosotros que somos su ejemplo aunque no nos demos cuenta. Nos quejamos de que hoy no saben jugar, de que no salen, de que están todo el día a las pantallitas pero ¿les hemos enseñado a jugar? ¿les sacamos o dejamos salir a jugar libremente con sus amigos? ¡Ah no, que ahora hay muchos peligros!!! Y luego compartimos miles de veces los peligros de los que fuimos a EGB ¿no somos un pelín absurdos a veces? Están solos en casa y las pantallitas es su medio de comunicación con sus compañeros y amigos, la manera de jugar ha cambiado. También nuestros padres decían que no teníamos ni idea de jugar. ¿Por qué no nos paramos a pensar de vez en cuando? Porque estamos muy preocupados, si tenemos trabajo porque estamos cansados y si no lo tenemos igual porque esto desgasta tanto o más.

4º Lo que hemos visto hasta ahora, y lamentablemente seguimos viendo en muchas ocasiones desmotiva a cualquiera. ¿Cómo pretendemos que los maestros y padres pidan a sus alumnos que se esfuercen para el día de mañana si hoy estamos viendo que muchos de los que se esforzaron y no tienen influencias, tienen que vivir "de lo que pueden" o tienen que irse lejos de sus familias y amigos no con la intención de mejorar, no como una oportunidad, sino como una necesaria obligación para poder SOBREVIVIR? ¿Cómo pretendemos que se aprendan tantas cosas "útiles" como idiomas (que por cierto, en muchas ocasiones aprenden mejor que nosotros gracias a esas pantallitas) si los que nos representan no saben casi hablar nuestro propio idioma?  ¿Cómo queremos lograr un futuro mejor con este presente tan absurdo que están viendo? Y sinceramente, tengo la certeza de que será mejor porque hay muchos jóvenes hoy en día que son mejores que nosotros, ese es mi consuelo. Pero tampoco estoy de acuerdo en que tengamos que esperar a que ellos lo arreglen. 


He llegado a escuchar que los niños de altas capacidades son algo así como regalos venidos del cielo para salvar esta humanidad ¿No os parece demasiada responsabilidad para unos niños y demasiada cara dura para unos adultos que de esta manera se lavan las manos como Poncio Pilatos y así no creen que tengan que hacer nada porque ellos con su "magia" lo solucionarán todo?

Seamos un poco lógicos. Educamos todos en sociedad como bien decía Freire. No lo olvidemos.



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