lunes, 5 de octubre de 2015

Mis hijos son SUPERDOTADOS, y no voy a pedir perdón por ello


Seguramente escribir esto puede parecer mal a muchas personas, no sólo a aquellos que no conocen nuestra realidad, sino también a los que están "dentro".
Parece que atreverse a decir esa palabra: "superdotados" sea un pecado mortal o algo parecido y nadie debería atreverse a pronunciarla pero, por alguna extraña razón, y en mi rareza habitual, para mi no supone ningún problema. ¿Por qué? 
Creo que alguna otra vez ya lo dije; porque mientras tenga que explicar una y mil veces lo que significa, mientras que cada vez que diga "Altas Capacidades" me pregunten ¿qué es eso? y tenga que decir: "Lo que antes llamaban superdotados", no sé por qué antes, porque en realidad nadie ha dicho que ya no haya superdotados, simplemente se ha aumentado el grupo, supongo que para ver si así, siendo más, se les tiene en cuenta pero....en fin.
Total, que pienso que el primer gran problema es nuestro. Nos preocupa más "inventar" un término que no nos de vergüenza pronunciar para no parecer unos "pretenciosos" que resolver lo que tenemos encima. ¿Sabéis que hay personas a las que no les gusta tampoco el término de "Altas Capacidades"? Pues sí, las hay, porque puede hacer suponer que hay personas con "bajas capacidades". Entonces intentamos adoptar el término "cebras" como los franceses, porque está claro que "gifted" ya es demasiado. ¿Cómo vamos a decir que nuestros hijos son "Gifted" o "Highly gifted" o peor aún "Extremely gifted"? ¡Por favor!!! Mejor les ponemos "rainforest", también hay quien les llama así. Bueno claro, hay algunos que no son superdotados, son "talentosos" ¿qué bien no? ¿Sólo hay algunos? Yo creo que TODOS, absolutamente todas las personas tienen algún talento, todos sabemos algo, todos podemos enseñar algo, pero hay personas que tienen aún mucha más facilidad para determinadas cosas. Y eso, guste o no la palabrita, es lo que hay.
Se dice también que no se puede hablar de "superdotados" hasta que la inteligencia "cristaliza" allá por los 14 años más o menos ¿qué cosas no? Si cristaliza entonces será que deja de desarrollarse a esa edad, que llega a su límite...no sé, yo creo que sigue desarrollándose algo más, yo creo que algunos tienen mayor facilidad para unas cosas que otros desde el principio y ya está. Ni es bueno ni es malo, es lo que hay, es diferente simplemente.

Vamos a suponer que hablamos de superdotados, esos que según la campana de Gauss representan el 2% de la población más o menos (si hablamos de Altas Capacidades los porcentajes suben, en algunos casos he llegado a leer que hasta casi un 20%, ¿una gran diferencia no?), serían los que están a la derecha de la campana, los que en las pruebas llegan al famoso 130 de CI o más. ¿Pero qué pasa con el lado izquierdo de la campana? Allí, encontraríamos a los que presentan CI más bajos. Si los que superan el 130 suponen un 2% de la población, también lo suponen los que están por debajo del, más o menos, 70 de CI. Os invito a leer también un poco sobre esto por ejemplo aquí:


(¿Por qué a ellos se les atiende, ayuda y comprende?)

Ahí podéis ver algunos nombres que siempre han sido así (o al menos yo siempre escuché de esta manera) Síndrome de Down o Autismo. También existen otras necesidades específicas de apoyo educativo como el TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad), el asperger, y otras cosas como las dislexias, disfasias, sordera, ceguera, etc, etc, etc, etc

¿Alguna vez habéis escuchado que alguien haya pedido que se les llame de otra manera? ¿Alguna vez a alguno de esos padres les habrá preocupado que se cambie el nombre de esa DIFERENCIA para que no les cueste tanto pronunciarla? O quizá ha sido suficiente para ellos intentar asimilarlo, conocerlo, e intentar ayudar a sus hijos de la mejor manera posible sin importar tanto el nombre, y no digo etiqueta, porque el nombre no es lo que etiqueta, lo que lo hace es el significado que otros quieran darle, y en nuestras manos está hacer entender, o al menos intentarlo, que el concepto cambie, que se entienda lo que es en realidad, que es una DIFERENCIA, que necesita ser atendida, aunque muchos sigan sin creerlo, pero cuando digo atendida, no digo "exigida"...quiero decir, que no se trata de "exigir" a estos niños y niñas la perfección, porque creo que nunca exigir la perfección a nadie haya sido una manera de "atender una necesidad", cuando se necesita ayuda, se supone que será por otras cosas ¿no?

Ya he dicho otras veces que, cuando a los padres nos confirman con una evaluación lo que ocurre con nuestros hijos, entre otros muchos sentimientos, creo que el de la confusión aparece en todos, o casi todos. Pienso, que nosotros también tenemos esas ideas preconcebidas en la cabeza pero, al ver a nuestros hijos, es cuando nos damos cuenta que algo no cuadra. De hecho hay muchos padres que dudan (incluso con evaluación hecha) de que sus hijos tengan altas capacidades ¿por qué? Porque no vemos en nuestros hijos a esos Einstein que otros también intentan descubrir y que nos causan tanta rabia porque nosotros ya sabemos que no es así. Los padres vamos descubriendo, si observamos a nuestros hijos y no nos cegamos queriendo ver otras cosas, lo que todo esto significa en realidad. Estamos tan solos que llega un momento en que no te crees que alguien pueda darte la razón en algunas cosas, ya no esperas ayuda de nadie porque te has acostumbrado a "sacarte las castañas del fuego tu mismo" como reza el dicho, e incluso, algunos consejos que puede darse el caso de que sean buenos, no son del todo escuchados en un primer momento porque te acostumbras a encontrarte con gente que no tiene ni idea...¡y eso cansa! Y cansa mucho...

Por eso el título de esta entrada. Sí, mis hijos son superdotados, los dos, no presumo de ello aunque leyéndolo es lo que pensará el 90% de la gente o más, pero no pienso avergonzarme por una simple razón, porque ahora ya estoy convencida de lo que es y de quién y cómo soy, y estoy segura que si ellos hubieran tenido cualquier otra diferencia, la habría llamado por su nombre y, de la misma manera que he hecho hasta ahora, hubiera intentado formarme, aprender y hacer todo lo posible por ayudarles, porque yo no elegí tener hijos superdotados, simplemente fue lo que me tocó como podría haber sido cualquier otra cosa. Y doy gracias por todo lo que he aprendido y por todo lo vivido, aunque también es cierto que hay cosas que ojalá no hubieran pasado



Imagen tomada de http://es.slideshare.net/Rafajoel/ute-otra-variables-que-determinan-la-diversidad-en-el-aula



2 comentarios:

  1. Tengo tu entrada guardada, si y cada vez que la leo me siento taaaaaan identificada contigo....
    Al igual que tú tengo dos hijos superdotados, al igual que tú creo que si hubieran estado al otro lado de la campana yo haría lo mismo que intento ahora, ponerle nombre, leer todo lo que cae en mis manos sobre el tema y tomar decisiones con el miedo pegado a la espalda por que no quiero equivocarme. Pero al igual que tú creo que todo esto ya es suficiente peso para cargar en mi espalda como para tener que preocuparme de lo que les "molesta"a los demás lo que son o dejan de ser mis hijos y cómo intento que se les tenga en cuenta en su colegio con sus características.
    He decido cargar a mi espalda el trabajo extra que como padres nos supone,el miedo a equivocarme, llevar una mochila con su "intensidad" pero todo esto ya es demasiado peso,no pienso cargar con la vergüenza de decir que tengo dos hijos superdotados.

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    Respuestas
    1. Izaskun, como dices, es suficiente peso todo ello y si nos equivocamos, tampoco pasa nada porque hemos intentado todo lo mejor aún con mucho mundo en contra. Un abrazo y adelante siempre.

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