domingo, 21 de octubre de 2012

Los consejos de un superdotado para emplear mejor sus capacidades.

He estado leyendo este libro. Me llamó la atención el título y pensé que quizá podría sacar alguna idea para hacer cosas de cálculo o para orientar a mis hijos en trabajos escritos e incluso orales y por esas partes comencé, es decir, por el final. Sí, a veces leo sólo partes de los libros, las que me interesan, seguramente me perderé muchas cosas interesantes, pero afortunadamente me dio por ojear este un poco más y así, en dos tardes me lo leí enterito.
 Me han parecido interesantes muchas de sus reflexiones, es más, he cogido papel y boli para ir apuntando cosas que me llamaban la atención. Por ejemplo habla de que:
"La inteligencia es un potencial, potencial que si no se va actualizando, si no se va traduciendo en una realidad concreta, puede frustrarse", dice también que "La inteligencia es como una planta: hay que cultivarla. Si no se riega, se anquilosa" y como tantas veces hemos hablado nosotr@s nos transmite las palabras de Willian James Sidis: "La inteligencia no lo es todo, y destacar por ella no te inmuniza frente al fracaso profesional y personal".
Con todo esto podéis imaginar la lógica de seguir leyendo con toda la curiosidad del mundo. El autor, Carlos Blanco,
nos habla de la importancia de convertir la inteligencia en una herramienta de socialización y no de aislamiento  de que "la equivocación es consustancial al aprendizaje: nadie aprende sin cometer errores" y nos remite al consejo del Cardenal Mezzofanti: "no te importe equivocarte, es la mejor experiencia para aprender".

Nos habla detalladamente de las diferentes inteligencias de Gardner, separadas casi podríamos decir que por capítulos y poniendo ejemplos de personajes que destacaron por cada una de ellas y al final de cada una nos da una tabla con las que podrían ser características diferenciales a encontrar en cada niño, o incluso en nosotros mismos, para saber a cual de todas nos acercamos más, cosa que nos serviría para ayudar a nuestros hijos orientándoles hacia donde pudiera parecer destacarían más.

Así nos habla de la Inteligencia verbal lingüística, y nos pone como ejemplo a poetas como Gerardo Diego o Quevedo, destacando la sensibilidad del primero para componer un poema al ciprés de Silos.

De la Inteligencia lógico matemática, nos habla de Gauss que decía que "es mejor producir intelectualmente poco y bueno, que mucho y vulgar". También habla de Euler y Ramanujan y nos cuenta algo que me ha parecido interesante cuando muchas veces se habla de la facilidad de cálculo de las "grandes mentes". En sus palabras "La historia ha conocido a muchas calculadoras humanas y prodigios aritméticos que no han realizado contribuciones importantes al avance de las matemáticas".

En cuanto a la Inteligencia corporal cinestésica, nos pone como ejemplo al actor Anthony Hopkins y sus palabras: "Si logras que cada uno de tus gestos responda a la perfección al estado de animo que quieres transmitir, habrás dado un paso de gigante en tu comunicación con los demás". 

Como ejemplos de la Inteligencia espacial, nos pone al gran Miguel Ángel y a Picasso y su cubismo.

De la Inteligencia interpersonal, la que habla de la capacidad de ponerse en lugar de otro, de la empatía, pone como ejemplo a Martin Luther King, Ghandi: "El amor es la fuerza más humilde, aunque la más poderosa de que dispone el ser humano" o "Si inspiras confianza, no necesitarás grandes palabras para convencer a los demás" y a la Madre Teresa de Calcuta.

En cuanto a la Inteligencia intrapersonal, la que habla de conocerse a uno mismo, los mejores ejemplos para él son los grandes místicos, San Agustín y Santa Teresa de Jesús.

Los mejores ejemplos para la Inteligencia naturalista, serían por supuesto Darwin y Linneo.

Y para la Inteligencia existencial, habla de Nietzsche o Platón.

Al terminar con todas ellas todavía va más allá y se pregunta si Gardner no olvidaría un tipo de Inteligencia Universal, aquella en la que pudiese existir quién destacara en todas las áreas, algo más difícil de encontrar pero con ejemplos como Leonardo da Vinci, Leibniz o incluso Aristóteles.

Nos da una interesante definición de superdotado: "el que se hace preguntas diferentes y trata de buscar respuestas y explicaciones de esas respuestas" Dice que la inteligencia consiste en "sacar conclusiones a partir de los datos, relacionar lo aparentemente distinto, unificar y no dividir cuando hay que unificar y no dividir y, sobre todo, proporcionar una explicación coherente, armónica, elegante y a la larga certera de la naturaleza"

Nos ayuda con consejos sobre los efectos tranquilizantes y estimulantes de la música de Mozart, nos da algunos truquillos de cáculo mental, ideas para recalcar una idea que queramos destacar, consejos sobre generosidad con un proverbio chino: "Queda aroma en la mano que da rosas", porque piensa que "Acumulamos saber, pero no lo convertimos en vida...Aprendemos cosas, pero no nos descubrimos a nosotros mismos..."...en fin, todo lo que en un principio creía que buscaba pero que se convirtió en lo menos importante.
Incluso habla, yo creo que sin intentar entrar en el tema, del homeschooling, cuando expone "La clase como un privilegio", según él y en sus propias palabras "si dependemos de nuestro estudio particular, corremos el riego de olvidarnos de aspectos importantes o de centrarnos en cosas secundarias", por eso cree que es bueno dejarse guiar por un maestro, aunque también reconoce que no todos son todo lo buenos que nos gustaría.

Y termina diciendo que no debemos olvidar que:
"Tenemos que convencernos de que todos, sin importar nuestro nivel de inteligencia, siempre podemos potenciar nuestra mente".

Con lo que creo que ha sido una interesante e inesperada lectura que quizá pueda interesaros :)

1 comentario:

  1. Genial aportación. Gracias Pauline por compartir. Besitos creativos.

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